Entrevistas

Calpurnias, mujeres poetas orensanas

MARINA SÁNCHEZ

– Cuéntanos acerca de tu trayectoria como poeta.

¿Cuándo empezaste a escribir? ¿Cuál era tu motivación principal?

¿Cuánta obra has publicado?

Cuando tenía 12 años nació mi primer poema en gallego fruto de la pulsión de la vida en mi corsé adolescente. Hablaba de las raíces, de mi pueblo y de mis gentes, lo más inmediato se hacía etéreo… Aquel rato de magia y eternidad, aquella “gloria y contento”, aquella sensación de trascendencia me llevó a seguir plasmando en el papel mi ingenuo sentir. Creo que nunca me desprendí de este lado naif. Aunque me llamen Peter Pan, porque es que no quiero que se desprenda de mí esa flor de infancia. Fue a los 13 cuando nació el primer poema en castellano. Por primera vez leí en público aquello que había escrito mi corazón e intentaba defenderlo sin pudor: ”El mar”. Era un canto a ese agua que es mi nombre, era mi búsqueda particular, era una voz que se llama a sí misma?

En el Instituto Xelmírez de Compostela, con 15 años incluyeron mis trabajos literarios en una revista que era cantera de los nuevos escritores en lengua gallega. En el Instituto de las Lagunas siempre formaron parte de las publicaciones literarias. Desde entonces no dejé nunca de escribir. No podría vivir sin hacerlo. En el 2003 presenté Aura de Abril, poemario en gallego. Por esta obra recibí el Premio Ramón Puga. Meses después presenté La Rosa, en castellano.

Mis posteriores publicaciones fueron y siguen siendo en el Diario La Región con artículos en prosa poética.

Pronto llegará algo nuevo. El tiempo va a ser benévolo.

Surgía de adentro. Era una delicia ir más allá de lo real. Un juego. Peneirar las palabras, hacerlas música y nacer un afecto, un amor nuevo cara a mí misma y mi alrededor. Era coger agua entre las manos, o esa arena fina que te se va sin que puedas evitarlo… Así era lo que yo sentía y lo que sentía que sentían los demás. Plasmar, detener y hacer mío para siempre jamás eso que se nos va y a la vez permanece.

– ¿Cómo ha ido evolucionando esa escritura?

¿Quién o qué te ha inspirado?

A la par que la vida. “El lenguaje es el pensamiento”. Lo sencillo se va haciendo profundo y desafiante, pero no quiere dejar de ser sencillo, siempre que lo adorne la pureza y la dulzura del aire del momento.

Me inspiraban los ojos y las manos de la gente. La gente de nuestro bar era la que marcaba el pulso de la justicia, de la nobleza, de la lealtad, del bien y del mal, de la mentira y de la verdad. El valor del ser humano. Allí estaba el amor en todas sus caras y dimensiones. La infancia vibraba allí con ojos de viejo. Todo era aquello y jugaba sin parar. De la boca de mis padres salían las palabras más sabias, como si escondido, en nuestra casa hubiese habido un oráculo. Todo lo demás me lleva siempre ahí. A ese paraíso que debo alimentar aunque pase el tiempo.

– Cuéntanos cuáles son tus principales referencias literarias,

y más concretamente en cuanto a la poesía escrita por mujeres.

Siempre Rosalía: completa y rotunda. Bécquer también llegó con fuerza. Hay muchos autores que dejan su huella. La sensualidad de Neruda, Machado, Juan Ramón, Lorca… Mujeres como Gloria Fuertes o Maria Zambrano, Alfonsina Storni y Zenobia Camprubí y cantar a Violeta Parra.

– ¿Qué te parece el proyecto “Calpurnias, mujeres poetas orensanas”?

Un honor. Me llena de ilusión pertenecer a un grupo de mujeres llenas de compromiso y amor a la poesía, al habla y a la Tierra. Gracias a Yolanda López encontramos un rincón donde encontrarnos. Y gracias a la Editorial Cuestión de Belleza encontramos quien nos acoge por amor a la belleza y a la palabra. Juntos llevamos el nombre de Orense y La Burga como bandera.

– Cuéntanos un poco sobre tu aportación en el proyecto.

Trato de acercar esta gota de llovizna, este suspiro de ninfa al que agradece la Burga Madre su poder cálido.

-¿Tienes algún proyecto en el horizonte?

¿Algún poemario en el que estés trabajando?

Antes de irse D. Víctor Campio Pereira me dejó prologada la siguiente obra. Así que no puede tardar en ver la luz.

– ¿Qué opinas de la labor de Editorial Cuestión de Belleza?

Agradecerle ante todo que nos acompañe en este proyecto tan ilusionante. Gracias por acogernos con esa dulzura, sensibilidad, delicadeza y profesionalidad.

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